Corte Suprema Debate sobre Ciudadanía por Nacimiento
WASHINGTON — La Corte Suprema de Estados Unidos se apresta a decidir sobre un tema candente: las restricciones del presidente Donald Trump acerca de la ciudadanía por nacimiento. Este debate ha generado inquietudes sobre las implicaciones de permitir que el gobierno niegue la ciudadanía a niños nacidos en el país de padres indocumentados.
Recientemente, la Corte escuchó los argumentos del gobierno relacionados con apelaciones de emergencia sobre decisiones de tribunales inferiores que han detenido estas restricciones a nivel nacional. Desde que Trump asumió su segundo mandato, ha habido unos 40 fallos judiciales que obstaculizan sus esfuerzos en este ámbito, lo que ha frustrado a muchos en su administración.
La ciudadanía por nacimiento es solo uno de los temas que se están abordando. Además, el gobierno busca cambios que afectarían a más de 500,000 personas originarias de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela, así como a otros 350,000 venezolanos en EE.UU. La administración también está lidiando con desafíos legales para acelerar la deportación de miembros de pandillas.
Desde el primer día de su segundo mandato, Trump firmó una orden ejecutiva que busca negar la ciudadanía a los hijos de personas que están en el país de manera ilegal o temporal. Sin embargo, esta medida se opone a una decisión de la Corte Suprema de 1898, que establece que cualquier niño nacido en EE.UU. es ciudadano, salvo excepciones limitadas.
Inmediatamente, varios estados y grupos de derechos humanos presentaron demandas, lo que resultó en que los tribunales inferiores bloquearan la implementación de esta orden mientras se desarrollan los juicios. La Corte Suprema ahora discute las reglas que se aplican durante este proceso.
Los jueces más liberales de la Corte han respaldado las decisiones de los tribunales inferiores, que consideran que los cambios propuestos por Trump alterarían una interpretación que ha sido la norma durante más de un siglo. Sin embargo, algunos jueces conservadores han mostrado interés en cómo se podría proceder si el gobierno obtiene un fallo a su favor.
Durante las audiencias, el juez Brett Kavanaugh cuestionó cómo se manejarían los casos de recién nacidos en hospitales, lo que demuestra la complejidad práctica de la decisión en cuestión. La resistencia del gobierno para permitir que la ciudadanía por nacimiento sea objeto de múltiples fallos de cortes también se discute, destacando la frustración de los jueces ante la ineficacia potencial de la orden ejecutiva.
Las implicaciones de esta decisión afectan no solo a aquellos en procesos legales, sino también a niños que podrían quedar “apátridas”. Esto se debe a que algunos, dependiendo de su lugar de nacimiento y el estado de sus padres, podrían no calificar para la ciudadanía.
El Procurador General de Nueva Jersey, en representación de varios estados, expuso que la situación podría variar drásticamente en áreas cercanas a las fronteras estatales, alterando el status de ciudadanía de manera arbitraria.
Se espera que la Corte encuentre una solución que evite la confusión logística y jurídica que podría surgir si se implementan restricciones inconsistentes sobre la ciudadanía. Aunque la decisión final está programada para llegar a fines de junio, el debates sobre esta cuestión fundamental para la identidad de la nación continúa.


